la pulga y la locomotora

Anónimos y cabreados

Ésta es la verdadera transición

Cada día que pasa queda más claro que existen dos mundos que transcurren en paralelo. Uno es el de los mercados (nuevo récord para la dichosa prima, estamos en Defcon1, quiebra segura), el Papa, el NWO, las instituciones, los partidos, la Delegación del Gobierno y la Policía. Son los privilegiados que, sintiéndose amenazados, se agarran a la teta para seguir chupando de ella. Es el mundo de los que no entienden nada. No quieren, no les interesa. “Quítate tú para ponerme yo”, repiten incesantemente. Fingen cordialidad, debate (¿?), consenso, resolución, como los farsantes que son. No están a la altura y a cada paso que dan nos representan un poquito menos (todavía). Intentando parar lo inevitable, añaden clavo tras clavo a su ataúd. Ayer, sin ir más lejos, fue un día de claw-storming para ellos: “Desalojemos Sol”, “acordonemos la plaza”, “identifiquémoslos a todos”, “cerremos el maldito metro, ¡de ahí sale el enemigo!”. Un esperpento en toda regla, que está viendo no solo toda España sino todo el mundo. Cuántas máscaras cayeron por un simple paseo. Atropello de varios derechos (expresión, libre circulación, etc) y… ¡miedo! Mucho, mucho, mucho, ¡muchísimo miedo!.

Por otra parte tenemos el mundo real. El que reclama como suya una política cotidiana, cercana a las necesidades del pueblo y libre de deudas absurdas que la limiten. Ni debe 960.366.000.000€ a no se sabe muy bien quién, ni necesita rendir pleitesía a la Santa Madre Iglesia, ni tiene por qué hacerse responsable de los juegos infantiles irresponsables que han llevado el diferencial a 410 puntos. Un mundo que, en contraste con el primero, no necesita exhibir ejércitos uniformados propios del pasado. Que no precisa reprimir ni amenazar a nadie, porque tiene la razón y eso es evidente para cualquiera. Le basta con salir a la calle a dar un paseo. Bajo la plaza está el metro. Le basta con escribir lo que piensa en un DIN-A3, o tuitear una pizca de su inmensa inteligencia colectiva en 110 carácteres (+30 para los hashtags).

Son los policy makers contra los everyday makers. El mundo cambia con cada pequeño gesto de los everyday makers, mientras que los policy makers se enrocan en sus antiguos privilegios e intentan enhebrar un zeppelin en una aguja. Hay que estar muy ciego, muy beodo o muy autosatisfecho para no verlo. El chollo se les acaba. Caminamos por el espacio, ésta es la verdadera transición. Lo de ayer demostró que el final está más cerca de lo que pensamos.

Y ya.

La foto la colgó Manuel Cuéllar.

Anuncios

Baile de cifras

Prepárense para ser vapuleados por un auténtico aluvión de dígitos, decimales, tantosporciento y separadores, un empacho de numerología barata. Sin embargo, nuestra intención no es castigarles, al contrario. A nosotros, todas estas cifras nos han resultado útiles en los últimos días, porque hablan de una manera muy directa, desde la parte del cerebro gobernada por las matemáticas a la parte del cerebro gobernada por la crítica, la solidaridad y las ansias de justicia. “Para los amantes de la estadística” que diría el becario; “Toma baile”, respondemos en agosto.

1. “En promedio, en Europa y EE.UU. los bancos disponen sólo de un 3% del capital que deben y son considerados solventes si llegan al 5%. El otro 95% circula incesantemente y se diluye en múltiples acreedores y deudores relacionados por un mercado volátil escasamente regulado”. Manuel Castells en un artículo impecable (y ciertamente sorprendente) para La Vanguardia.

2. Las subvenciones que están acabando con el valle de Laciana (León) ascienden a 150 millones de euros anuales. Por esa cantidad, CMC y Victorino Alonso (¡culpable!) extraen a cielo abierto un carbón que no sirve ni para encender la barbacoa. El proceso está arrasando (literalmente) una zona que está catalogada por la Unesco como Reserva de la Biosfera, que es una calificación medioambiental sinónimo de “lo más sagrado”. Nadie puede robarnos la tierra y el futuro por un puñado de euros, aunque sean muchos (especialmente si son muchos, atraen a los carroñeros). Por eso, y porque la revolución será verde o no será, existe la iniciativa “Toma La Montaña”. Hemos llorado con la honestidad de este vídeo.

3. 57.407.016€ es el precio por el que “se vende” la Bolsa de Barcelona. Solo el edificio, la bolsa en sí se vende por mucho menos.

4. “Hoy se produce comida para 12.000 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cuando en el planeta habitan 7.000. Comida, hay. Entonces, ¿por qué una de cada siete personas en el mundo pasa hambre?”. Esther Vivas en su propio blog.

5. “Se calcula que, en palabras de Mike Masters, del hedge fund Masters Capital Management, un 75% de la inversión financiera en el sector agrícola es de carácter especulativo. Se compran y venden materias primas con el objetivo de especular y hacer negocio, repercutiendo finalmente en un aumento del precio de la comida en el consumidor final. Los mismos bancos, fondos de alto riesgo, compañías de seguros, que causaron la crisis de las hipotecas subprime, son quienes hoy especulan con la comida, aprovechándose de unos mercados globales profundamente desregularizados y altamente rentables”. Esther Vivas en su propio blog. Otra vez.

6. La Wikipedia lista nada menos que 13 documentales gordos sobre Monsanto. Todos ellos cuentan lindezas sobre la multinacional, como pueden imaginar. Les sugerimos (de nuevo) “El mundo según Monsanto”. Pero ya que estamos en la Wikipedia echemos un vistazo a algunas de las cifras que desde allí nos hablan en plan aséptico sobre la bio-tecnológica más controvertida, dejando entrever su maldad infinita: 90% es la cuota de mercado de transgénicos que posee en EEUU. $186,250 lo que destinó a financiar a Demócratas y Republicanos en las últimas elecciones. $8,831,120 lo que dedicaron a lobbies, solo en 2008. El coste de la endogamia que mantienen desde décadas atrás con la FDA (Food and Drug Administration) y la EPA (Environmental Protection Agency) es incalculable.

7. 400 puntos es el umbral que finalmente ha conseguido superar la prima de riesgo española.  Defcon 1. Sin pértiga ni nada, solo con el empujón (tramposo) de los especuladores. La Bolsa cayó ayer un 3,24%. Otro récord de los mismos atletas.

8. Datos de despilfarro público avistados aquí. Para aliviar la densidad nos quedaremos con un ejemplo al azar, Canal9: “Algo similar, aunque a una escala mucho mayor, ocurre en Canal 9,  la televisión pública valenciana en la que trabajan 1.850 personas (una cifra más elevada que la de Antena 3 y Telecinco juntas) y que ha conseguido amasar desde los años 90 una deuda de 1140 millones de euros y que en la actualidad solo ingresa cinco por trimestre mientras que gasta más de 50. Es decir, mantener ese vehículo publicitario para el partido gobernante en la Comunidad le cuesta a cada familia valenciana 160 euros al año más otros 1.200 que serán necesarios para hacer frente al montante de deuda acumulada“. Un coste inasumible y un despropósito que no atiende más que a un objetivo igualmente dañino: Controlar la información y mantener el poder sobre la opinión pública, como si ésta no fuera libre y se basara únicamente en lo que una TV autonómica mangoneada pueda manifestar. Irresponsables, aprovechados, manipuladores. Basura.

9. 35 años de cárcel pide EEUU para Aaron Swartz, el ciberactivista que intentó hacer realidad nuestro sueño de “bajarnos toda la Internet” al ordenador, pero cambiando Internet por el MIT (Massachusetts Institute of Technology). Entre el 98% de la Base de Datos de publicaciones académicas que consiguió descargar (4,8 millones de artículos) debía haber algún estudio interesante, cuando a la Policía del Monopolio Intelectual se le encendió la luz de alarma. ¿David contra el Goliat de la Fiscalía de EEUU, o “seguimos poniendo piques al mar”?

10. Y con el diez llegó la esperanza: “Cuando el 10% de una población sostiene una creencia inquebrantable, ésta llega siempre a ser adoptada por la mayoría de la sociedad”. El estudio versa sobre redes sociales, mayormente digitales, pero es fácilmente trasladable a la “sociedad real”. Vuelvan a leer la conclusión, hagan una estimación a ojo de cuál debe ser en estos momentos el apoyo con el que cuenta el 15M y váyanse tranquilos de vacaciones. Serán las últimas que “disfruten” bajo el actual sistema.

¡Toma tu CAP!

La espontaneidad, imaginación y determinación del pueblo nos pone la carne de gallina. Como una caricia mientras nos despertamos, como una canción de los Go-Betweens, pongamos “Cattle & Cane” o “That Way”, del “Before Hollywood”. Si nos niegan las pequeñas victorias que suponían detener los desahucios, o traicionan de nuevo a la opinión pública pintándonos como vándalos, no podrán hacer lo mismo con los enfermos y usuarios de la Sanidad pública una vez estén instalados (y bien instalados) dentro de los CAPs. Si nos quieren, tendrán que venir los antidisturbios a sacarnos de los ambulatorios.

Donde la clase política no hace más que mostrar su incapacidad de gestión (¿recortes en Sanidad por problemas de banca? ¡absurdo!),  la acción directa del pueblo sí funciona. Lo vimos con los ancianos de la Colonia Güell, lo estamos viendo en Castellbisbal (varias vidas salvadas ya gracias a la apertura “forzosa” de las urgencias nocturnas) o en Badia (¡nueve noches ya!), y lo vamos a ver en Castellar del Vallés (a partir de la medianoche del 1 de agosto) y en un largo etcétera de pueblos, hasta que los tengamos todos. En la misma línea de acción, en el Hospital de l’Esperança (Gràcia) se acampa este mismo jueves.


De un lado, nos encontramos con la lista de agravios a la sanidad pública: 40 CAPs cerrados, 50 de Atención Continuada, 97 centros nocturnos, solo en Barcelona. Eso por el momento, esperen a la Llei Òmnibus. En el vértice opuesto, vemos que el Hospital Dos de Maig, que los políticos dieron por perdido, puede ser salvado gracias a la autogestión. Es decir, sin su ayuda, SIN ellos. Cada vez que nos dan la espalda, los necesitamos menos. En poco tiempo podremos hacerles el ERE que merecen y enviarles al paro, deshaciéndonos de su lastre, culpable del verdadero agujero presupuestario. Si la Generalitat o la Creu Roja no consideran importantes nuestras urgencias, los ciudadanos los sentimos como imprescindibles. Por eso estamos dispuestos a permanecer noches enteras en el ambulatorio, convirtiéndolo en nuestra trinchera. Haremos de la voluntad bandera, de la perseverancia fuerza. Nos parapetaremos tras mensajes de rabia y esperanza. Dispararemos quejidos y razones incontestables. Lloraremos de alegría cada vez que se salve una vida.

Porque está claro a quién le traen sin cuidado las muertes y quién se mueve por salvar vidas.

Estamos conmovidos. Amamos el #15M.

El dispositivo #15M

La forma en la que se ha llevado a acabo el desalojo de Madrid confirma que los ministerios y departamentos de Interior siguen una estrategia conjunta. En Catalunya llevan ya tiempo en esta dinámica de tolerancia cero. Hay antidisturbios en cualquier acción que huela a 15M, reparten palos, siguen e identifican a activistas, ejecutan los desahucios… Ahora, esa manera de hacer las cosas parece haberse contagiado como por arte de magia a Madrid. Bien, nosotros no creemos en la magia, al menos no en esta magia.

Estamos convencidos de que existen unidades policiales #15M, antidisturbios#15M, policía digital #15M, infiltrados #15M… TODO un dispositivo destinado a perseguir y criminalizar un movimiento que, no lo olvidemos, es pacífico, popular, democrático y participativo. Es materialmente imposible que se articulen a partir de la nada los despliegues que estamos viendo, en el Parlament el 20J, en Ciutadella y el Hospital del Mar el 21J, en el deshaucio de antesdeayer en el Clot, en el desalojo frente al Congreso hoy… Es evidente que, a instancias de los poderes políticos y financieros, se ha pactado la táctica de acoso y derribo que estamos presenciando estos días. La policía se ha organizado, las líneas rojas se han marcado a fuego, rodeando al movimiento y estrechando el cerco sobre él. Se le vigila cuando es masivo, se le ataca cuando es más débil, se le acalla SIEMPRE, como si se tratara de un grupo terrorista.

Dejando a un lado la total impunidad con la que actúan los Mossos, y ahora la Nacional, sin identificar y sin tener que responder ante nadie por sus acciones desproporcionadas, la realidad es que el presente dispositivo está perfectamente definido y tiene unos objetivos claros. En la sociedad del espectáculo debordiana en la que todavía vivimos, la repetición constante de imágenes de personas enfrentadas a la policía tiene un efecto inmediato sobre el subconsciente de la sociedad, que mayoritariamente aún piensa en la policía como garante de sus derechos, no como la pisoteadora de los mismos que en realidad está demostrando ser. El blackout informativo que se ha impuesto en los medios tradicionales constituye otro de los pilares de la estrategia. Se informa tarde y mal, y siempre predominan las versiones oficiales, que se están cuidando al máximo para comunicar la imagen deseada. Antisistema, antisistema, antisistema, antisistema… Repítanlo muchas veces y al final acabarán creyendo que son solo parias vandalizados.

Esto chirría. Alarma.

Por todo ello, no creemos en las manos tendidas de la clase política. Tenemos razones para la desconfianza, ahora más que nunca. Acordes a sus prácticas habituales, los políticos simulan escuchar al movimiento y le dan una palmadita en la espalda, mientras ocultan en la manga el cuchillo de decapitar ideas. ¡Hipócritas! El 15M estorba, acabaría con su chollo. Es prioritario quitárselo de en medio, antes de que su “subversivo” mensaje cuaje todavía más entre las clases populares, que son las que sostienen el país y las que, engañadas o defraudadas, al final acaban votando y “legitimándoles”.

Pero no se den por satisfechos tan pronto. Hemos vivido las multitudinarias manifestaciones de Barcelona y Madrid en pleno mes de julio. El apoyo al #15M es más nutrido de lo que admiten oficialmente y sus ideales están bien presentes en la calle, que es una “institución” que no controlan ni controlarán nunca. Mientras la policía vigila al #15M, el pueblo vigila a las instituciones. Sabe leer entre líneas sus mentiras. Y cuanto más agranden la brecha que separa el poder de la realidad, más segura será su caída.

Comida, salud, capitalismo y avaricia

Mezclar comida, salud, capitalismo y avaricia es un cóctel explosivo. Los micro-artefactos tienen nombres tan bizarros como NK603 (B/ES/11/05) ó NK603 x MON810 (B/ES/11/06). Son Organismos Genéticamente Modificados (OGMs, vulgo transgénicos) y pueden acabar con el trabajo de miles de agricultores y la salud de millones de ciudadanos. A juzgar por los datos, la codicia de quienes ven en la alimentación un enorme negocio a escala planetaria no conoce límites. Monsanto se lleva la palma, aunque el negocio de las semillas y la biotecnología ha atraído en pocos años a decenas de emprendedores sin escrúpulos, articulados en multinacionales que nadan entre los vacíos legales para:

a. Vender veneno.

b. Echar del mercado a quien no lo hace.

El objetivo parece ser una especie de control mundial de la producción de alimentos, donde el ser humano sea a la vez comprador de materia prima sintética y consumidor de los bienes finales (llamarlos “comida” sería desvirtuar su papel) que la industria alimentaria genera. Un negocio redondo, en un mercado creciente de población y consumo.

No confiamos que el capitalismo sea capaz de aplicar el (necesario) principio de incertidumbre a los transgénicos. Es más, sabemos, tras más de un siglo de experiencia negativa, que el único principio por el que se rige es el de la ganancia económica y el crecimiento desenfrenado. Para muestra un botón: Monsanto, que evolucionó desde la industria química en Macrocorporación Transnacional, lleva desde 1901 envenenando el planeta, haciéndose más y más grande a cada paso que ha dado. RoundUp, Terminator, el Agente Naranja (sí, el de la guerra del Vietnam), PCBs, hormonas de crecimiento bovino, OGMs… Cualquier cosa que les digamos será poco para describir lo que puede hacer la falta de miramientos en las manos más avariciosas del neo-liberalismo y la globalización. Hay que llamar a las cosas por su nombre y decirlo claramente: la actividad de Monsanto mata. Mata a productores honrados y mata, lentamente, a consumidores.

Tanto Monsanto como otras empresas -citaremos el caso de la italiana Transactiva, presente también en España- necesitan operar a nivel planetario. De esta manera pueden aprovechar las diferentes legislaciones, las debilidades de los países en desarrollo y las servidumbres de los presuntamente desarrollados, para llevar a cabo una actividad que no entiende de fronteras. La desregulación les da alas. Les conviene y les permite operar mientras la sociedad se lo piensa. Luego es ya demasiado tarde. Si se lo deja en sus manos, el transgénico contamina todo lo que se le ponga por delante, y lo hace fuera de cualquier control. El control es caro y las multinacionales solo quieren los beneficios, nunca las deudas que dejan en el planeta. Jamás descartarán un producto por nocivo, en todo caso crearán químicamente el “antídoto” y lo comercializarán, como ya ha ocurrido con el RoundUp y los OGMs resistentes al mismo. Doble o doble para Monsanto. Pero más importante aún: La expansión de su negocio necesita precisamente esta ausencia de control. Se basa en ella. Puesto que los OGMs no conviven con las especies existentes sino que las invaden y sustituyen, dispersar semillas de OGMs alocadamente es garantizar el crecimiento del mercado y asegurarse los beneficios a futuro.

Los OGMs no andan lejos: Monsanto plantará su laboratorio a escasa distancia del parque de Las Tablas de Daimiel (¡con el beneplácito de la Dirección de Evaluación Ambiental y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria!), Transactiva su arroz (prohibido en Italia) en Castellón. España, donde los gobiernos son especialmente irresponsables y cortos de miras, cultiva el 80% de todo el maíz transgénico de la UE. Visto lo visto, poco cabe esperar de este mandato parlamentario, y menos aún del próximo. Cuando reaccionen, si lo hacen, la situación será irreversible. Incluso la sociedad anda (andamos) bastante desinformada. El escenario no es ni neutro ni de bio-investigación puntera, como intentan e intentarán hacernos creer. Cuentos chinos. Las multinacionales de las que les hablamos no buscan acabar con el hambre del planeta (que es un tema aparte y merece volver a poner los OGMs en observación, aunque de un modo más humano) sino vender cada vez más semillas. Tengamos eso claro y evitaremos que nos confundan.

Todo cuanto les podamos contar está mucho mejor explicado y argumentado aquí. Para el caso de Monsanto, pueden acudir al comunicado de Anonymous acerca de Daimiel, o al documental “El Mundo según Monsanto” de la francesa Marie-Monique Robin.

#Op21J Remix

Grande la labor de Jesús G. Pastor, y grande el falsete de Junior Murvin, los Black Arch Studios y Lee “Scratch” Perry. Respeto y remix para todos. La versión turbo corre a cargo del Trojan Sound System, la escenografía y el atrezo por cuenta del Govern y su ERE militarizado. “All the peacemakers turn war officers”.

Guía rápida de reconocimiento de un infiltrado

Basado en hechos reales de la #Op21J. Esta guía rápida aplica a infiltrados “desactivadores”, los infiltrados “detonadores” son tema aparte.

1. Tiene el cometido de integrarse en la asamblea y hablar. Su tono es lo que se podría denominar “discreto, pero firme”.

2. Intenta confundir a la asamblea y llevarla hacia opciones sin ningún tipo de repercusión. Dejemos de hacer esto, no somos suficientes, habrá mejores momentos, la prensa se va a reír de nosotros, tengo médico en 20 minutos, me he dejado las galletas en casa, etc.

3. Cambia de argumento arbitrariamente para justificar su posición. Por mucho que altere su discurso a lo largo de la asamblea, la consecuencia final que persigue es siempre la misma: No hacer nada.

4. Viste de una manera tan poco convincente como cualquier otro infiltrado. Casual-wear tirando a cutre. Sin palestino, que le dificultaría hablar. Predominan los colores oscuros.

5. Se le nota el gimnasio. El infiltrado nunca pasa hambre. Edad, altura y peso: ver oposiciones a Mossos.

6. Entra y sale del grupo para comunicarse con la base. Charlie, Yankie, Papa, Tango… Los dedos le van locos con los esemeses. O eso, o el micro incorporado, que tiene un pequeño inconveniente: normalmente lleva un cable.

7. Cuando habla dos frases más de la cuenta se nota que le falta información, lo cual es normal ya que su presencia no es voluntaria o conscuencia de su dedicación, convicción personal o tiempo, sino que ha sido “adiestrado” y “destinado” a la tarea. Dirá por ejemplo que no se pudo enterar de la convocatoria, sin mencionar cómo llegó a descubrirla finalmente. Al darse cuenta de la metedura de pata, “astutamente” callará o canviará de tema.

8. Si un cordón policial de sus compañeros le deja en el lado equivocado no tiene problemas para atraversarlo, al contrario que cualquier otro activista.

9. Observa a la asamblea más de lo que sería lógico y sano. Su mirada es nerviosa, pero no del tipo flechazo o me juego una detención, sino más bien estilo no quiero perderme los datos interesantes.

10. Está especialmente atento a los aspectos puramente organizativos o logísticos. Las ideas le aburren. Ni las comparte ni las entiende. Y eso se nota, vaya si se nota.

¿Se le puede pedir a un infiltrado el número de placa? Le descubriríamos igual y nos haría perder menos tiempo.

El primer ERE militarizado de la “democracia”

Quince #Op21J facts:

Solidaridad infinita con el Hospital del Mar. Un hospital que, efectivamente, vale más que un capital.

1. La gente valiente y honesta existe, y es capaz de cortar la Diagonal o la Meridiana en las más adversas circunstancias numéricas. De forma pacífica, incluso.

2. Interior está preocupado. Elabora planes de noche para perseguir al 15M de día. Son del tipo: “Impedid los cortes de tráfico, seréis 4 contra 1”. El récord eran 20 segundos, esta vez tardaron 13.

3.  Como los parlamentarios, el 15M también tiene escolta, y es la misma fuerza policial. A los diputados, los cordones de Mossos les impiden oír la voz de la calle, a los indignados hacer oír su voz en la calle.

4. A pesar de los recortes, existe presupuesto para desplegar contingentes policiales en diversos puntos de la ciudad. Además, se deduce que son unidades poco ocupadas, que pueden permitirse el lujo de perseguir durante un día entero a un centenar de personas por toda Barcelona.

5. Aunque el 15M rechace el capitalismo y, si lo desean, el sistema, siguen siendo personas CON derechos. Algunos de ellos: Libertad de Expresión, Libertad de Movimiento y Libre Circulación, Derecho de Reunión.

6. La identificación de activistas solo persigue a) entorpecer las acciones y b) atemorizar. Las nuevas estrategias de los Mossos son tan viejas como las del fastidioso matón de clase: Meter miedo al débil para poder seguir abusando de él.

7. Se equivocan de delincuentes, los verdaderamente peligrosos, aquellos que causan dolor y víctimas, están en los Parlamentos. Y en las Bolsas. Dentro.

8. Un día se aprueban los presupuestos y al siguiente se impone un ERE que “ahorra” costes a la Generalitat. Hay una relación directa y, a la vez, corrobora que lo que se aprobó (contra la voluntad popular) ayer estaba ya en marcha. “Recortar Sanidad es asesinar” (no es metáfora). 62 liberales y 18 fachas tienen una prisa absurda por acumular cadáveres.

9. Retener a personas a la salida de estaciones de metro es una memez infantil, que puede llegar a ser ilegal dependiendo de la duración del paripé. En cualquier caso, las instantáneas que nos han regalado hoy Buzz y Himmler ayudan a hacer crecer el 15M. ¡Hasta el infinito y más allá!

10. El Govern no consensúa presupuestos, los impone por la fuerza bruta.

11. Los medios de comunicación tradicionales siguen confundiendo lo que es importante y urgente con aquello que no lo es en absoluto. Sobra decir que, objetivamente, es necesario escuchar otras voces para tener información fiable. No es una alternativa, es una necesidad.

12. Quienes están acostumbrados a imponerse en base a mayorías parlamentarias no soportan que sus decretos sean rebatidos, ni aceptan una oposición a los mismos que no puedan controlar, como la de la calle.

13. La revuelta les estalla en las narices una y otra vez y no saben lo que hacer con ella. El desconocimiento les provoca miedo y el miedo hace que intenten protegerse y anular al enemigo policialmente. Es cuanto pueden hacer, les falta la razón.

14. A pesar de la apariencia de fuerza que se intenta transmitir, sus acciones son cobardes. ¿Por qué no identificaron a activistas el 19J(unio) o ayer, 20J, si la manifestación era igualmente ilegal? Atacan al 15M cuando son pocXs, lo temen cuando son muchXs.

15. Jamás en los últimos años habíamos visto negociar un ERE de este modo y menos en un Hospital, que es un lugar sagrado donde se ayuda a las personas y se salvan vidas. Las imágenes no dejan lugar a dudas: Hoy se ha consumado el primer ERE militarizado de la “democracia”.

Banca, violencia y la vida interior hoy

La policía que esperaba frente a la Bolsa se quedó con un palmo de narices. Finalmente la operación sorpresa #OpRetallades hizo su particular cercavila por Fitch, la delegación de la Unión Europea, El Corte Inglés y Telefónica, como instrumentos que son del poder económico, político, corporativo y globalizador. La agencia de rating Fitch fue el principal objetivo. Ya saben que son como el diablo, siempre del lado del Mal, velando sin descanso por los intereses de la Banca y los poderosos, haciéndose ricos a costa del dolor ajeno.

“Quienes nos gobiernan no podrán permanecer eternamente en la sombra”. Así empezaba el texto que acompañaba a la acción, pueden leerlo íntegramente aquí. Mientras los medios siguen en la parra o malinformando (que no fuimos a la Bolsa, leñe), las acciones son certeras y los objetivos claros. No pueden engañarnos, sabemos quién manda. Se trabaja intensamente, como si nos fuera la vida en ello (y es que nos va la vida en ello). Apenas un par de horas después de tomar la Telefónica ya se había editado el vídeo para que todo el mundo pudiera saber lo que los medios callan.

También disponemos de algunas fotografías que demuestran que lo que les explicamos, en efecto, pasó. Pese a su escasa calidad, nos parecen bastante mejores que las que los “profesionales” no tomaron.

Hoy es #20J y el ‘Banking, Violence And The Inner Life Today’ de McCarthy (1990) es nuestra banda sonora para el evento. Las similitudes entre el Mas-ismo y el Thatcherismo que dejó a Inglaterra sin sanidad pública en los 80 son tan evidentes que lo que cantaban Malcolm Eden y Tim Gane en 1990 es perfectamente válido hoy. El título del tercer álbum de los ingleses evoca un escenario escalofriantemente familiar: Banca, violencia y la vida interior hoy. Plus: La mano de hierro de la que habla esta canción es la de Thatcher, Mas y Rajoy. Tories, CiU, PP son la misma mierda derechona, privatizadora y liberalista, que nos indigna y nos deja una única alternativa: Actuar.

La Bolsa se quedó ayer sola y triste, esperando nuestra ira. Pero esto no ha hecho más que empezar, tranquilos que llegaremos. Expect us…

#OpRetallades

Sabemos que los bonos del tesoro se pagaron ayer un 37% más caros, que un 2% del Banco Azul y el Banco Rojo se volatilizó en menos de 8 horas, que el eBanco Naranja se dejó un 7% (¡un 7%!, casi una décima parte), que Elena Salgado sueña con el diferencial y tiene pesadillas con pantallas repletas de leds rojos. Sabemos que los mercados tienen la neurastenia, que viven a la carrera, gritan como locos inducidos por la cocaína y derrapan como especialistas cinematográficos por los parqués. Una locura, vaya.

Los especuladores necesitan tranquilidad, y tenemos el bálsamo que les hace falta.

La acción sorpresa tendrá lugar esta misma tarde (perdonen que les avisemos con tan poco tiempo, pero es que si no no sería sorpresa), a las 17h en Passeig de Gràcia 19, Barcelona. Media hora antes del cierre de la sesión continua.

Su hashtag.

Su mapa.

A %d blogueros les gusta esto: