la pulga y la locomotora

Anónimos y cabreados

Archivos mensuales: septiembre 2011

El cerdo de Palermo

Que sí, que al capitalismo lo hemos pintado de mil y una maneras diferentes (alguna vez también de cerdo, ya que estamos, incluso fumando Montecristos), pero nunca, nunca, nunca, habíamos pensado en él como este Cerdo de Palermo sobre el que Werner Herzog imaginó haber oído hablar: Todo sebo y miembros atrofiados, moldeado por los límites físicos de su propia voracidad, ciego e incapaz de hacer otra cosa que no sea engullir mierda por su hiperdesarrollado morro. He aquí un fragmento de “La conquista de lo inútil”, el recomendable diario de Herzog sobre la gestación y parto de la inspiracional “Fitzcarraldo”. La entrada es del  14 de octubre del 79.

“Me viene a la mente la imagen, la gran metáfora del cerdo de Palermo, que según oí, había caído en una fosa de desagüe del mercado: allí vivió dos años, siguió creciendo y sobrevivía con los desperdicios que tiraban a la fosa, y cuandolo sacaron, porque finalmente había bloqueado el desagüe, era casi blanco, estaba muy gordo, y había tomado la forma de la fosa. Se había transformado en una especie de gusano blancuzco e inmenso; rectangular, flácido, un pedazo enorme de grasa que no podía mover más que la boca para comer, porque las patas se le habían atrofiado y retraído en la gordura del cuerpo.”

No hemos podido evitar que esta imagen haya producido un chispazo repentino en nuestro cerebro, al entrar en contacto con la situación económica actual. Herzog quizás se horrorizaría si se enterase de que andan relacionando por ahí a su Cerdo de Palermo con política. Pero no se trata de política, sino de este darwinismo económico-social suicida que nos vemos obligados a contemplar contra nuestra propia voluntad. Tras las caídas, recaídas, requete-recaídas, recesiones, requete-recesiones y batacazos de órdago que vemos a diario en las bolsas, el liberalismo, que todo lo ocupa y no puede expandirse más, se empeña en seguir con su voraz bacanal de inmundicia, mientras se muestra incapaz de salir de la fosa. Tan inútil es, que ni siquiera sabe explotar por sí mismo.

Anuncios

La caída Global de las falacias Globales

Sea o no por los gritos que elevamos cada día o por las constantes alertas macroeconómicas, lo cierto es que el mundo empieza a reaccionar y se agacha a recoger el guante del suelo. Y no es para menos. Estamos en DEFCON 1. Al borde del cataclismo. Hace meses. O quizá años, sin siquiera darnos cuenta. Hasta hace relativamente poco, se desoía a quienes pronosticaban el fin del capitalismo, tachándolos de marxistas o conspiranóicos (o ambas cosas, que al fascio le encanta mezclar a sus enemigos). Ahora, entre sopapo deudocrático y batacazo bursátil (y nuevo sopapo deudocrático y nuevo batacazo bursátil), se oye un sonoro GLUPS neoliberal, que evidencia que ni tienen el control que creían tener, ni poseen la receta del eterno crecimiento que siempre supimos que no existía.

Así que hasta en los niveles más ajenos al martirizado pueblo llano, como puedan ser los de los intelectuales de la economía o la propia ONU, se empiezan a cuestionar las bases de la sociedad neoliberal. Vamos a dejar el caso de España aparte. Es decepcionante ver cómo se ofrece a sí misma, servilmente y sin ningún tipo de soberanía, temblando como una hoja y blanda como el yogur de fresa. El último sacrificio a la avaricia capitalista, en lugar ese golpe en la mesa que el mundo entero necesita.

Cuando hablamos de este “cuestionamiento” global no hablamos de grandes revoluciones. No en estos momentos. Simplemente se trata de lo que podríamos denominar “las voces críticas del capitalismo”. No contra el capitalismo, sino del capitalismo. El reconocimiento de que sí, en efecto, determinadas premisas eran falacias sostenidas artificialmente. Compartiremos el fondo de esas críticas o no, pero lo cierto es que están ahí, en un proceso de reflexión interna. No muestran la salida (¿y quién sabe dónde está?), pero sí la puerta abierta de par en par. La Bestia agoniza, ya nadie lo duda. Solo queda decidir si se le asesta un estocazo limpio o se la va apagando poco a poco entre chutes de morfina.

Le Monde recoge reflexiones sobre el sistema y sus bases. El crédito está muriendo, es una ficción. La sociedad basada en la promesa de devolución de las deudas está exhausta. El modelo no puede perpetuarse, entre otras cosas porque la realidad ecológica no lo permite. Y lo más interesante, la solución no está en las habilidades técnicas que se están utilizando. Que no, diablos. Escuchemos ya esto, políticos, dirigentes, veinte-enes y también nosotros: ¡Vamos a tener que cambiar nuestra forma de pensar y nuestra forma de vida! Gabilondo lo explica a su manera socialdemócrata.

Por otra parte, tenemos a la ONU. Según ésta, los matasanos que nos gobiernan se han equivocado de medicamento. Las recetas que nos están administrando no son las de la salida de la crisis, sino las del desastre total. Nos van a causar vómitos, diarreas y unos retortijones inmundos que van a hacer que nos retorzamos de dolor en el suelo. Y encima, vamos a morir de recesión. La austeridad que nos imponen no crea empleo ni prosperidad, sino todo lo contrario. Esto es lo que dice la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que como Le Monde, no hace otra cosa que recoger lo que el pueblo ya sabe. Si Le Monde se hace eco de la idea de que un mundo finito no soporta el eterno crecimiento/endeudamiento, la ONU hace lo propio con la de que no es posible complacer a los mercados.

Bajo estos dos análisis no se esconden soluciones mágicas, pero sí se nos ofrecen como una demostración evidente de que cualquier reflexión construída sobre la premisa del folio en blanco llegará a conclusiones similares a las nuestras: la sociedad como la conocemos toca a su fin y las salidas que ofrecen los culpables de la crisis no nos van a sacar de ésta. Así que más nos vale mirar hacia adelante. Toca cambiar de vida. Nada más y nada menos.

A %d blogueros les gusta esto: