la pulga y la locomotora

Anónimos y cabreados

Cuentos sufís 1: Los tres filtros

Ante sandeces como ésta, proponemos un cuento. Se trata de una bonita alegoría sufí que nos contaron hace poco en Plaça de Sants, cuya lectura podría ser especialmente útil para los medios que olvidan las el código periodístico, que se supone les enseñan durante su período universitario para que lo enmarquen en su memoria y hagan uso de él a lo largo de toda su vida profesional. Sus bases, más que conocidas, vienen a ser las siguientes:

  • El respeto a la verdad.
  • Estar abierto a la investigación de los hechos.
  • Perseguir la objetividad aunque se sepa inaccesible.
  • Contrastar los datos con cuantas fuentes periodísticas sean precisas.
  • Diferenciar con claridad entre información y opinión.
  • Enfrentar, cuando existan, las versiones sobre un hecho.
  • Respeto a la presunción de inocencia.
  • Rectificación de las informaciones erróneas.

Mientras se empeñan en ignorar estos ocho puntos y en criminalizar erre que erre el 15M -a la sazón una amenaza para quienes dirigen sus informaciones-, pueden (podemos) reflexionar sobre el cuento en cuestión. Viene a decir lo mismo que el código periodístico, pero en formato fabulado, tal vez así lo entiendan (lo entendamos) todos de una vez:

Un joven discípulo llega a casa de su maestro visiblemente excitado y le dice:

“Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…”

“¡Espera!”, le interrumpe el sabio,
“¿Ya pasaste lo que quieres contarme por los tres filtros?”

“¿Qué tres filtros?” pregunta el discípulo.

“El primero es el de la verdad.
¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?”

“No,” le contesta, “Oí a unos vecinos decir que…”

El maestro le interrumpe nuevamente:
“Al menos lo habrás pasado por el segundo filtro, que es el de la bondad.
Eso que deseas contarme, ¿es bueno para alguien?”

“No, en realidad no. Más bien al contrario…”

“El último filtro es el de la necesidad.
¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?”

“A decir verdad, no.”

“Entonces” dice el sabio sonriendo,
“si no es verdadero, ni bueno, ni necesario,
sepultémoslo en el olvido”.

[Aunque proviene de la cultura oral, el redactado lo hemos ripeado de aquí]

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3 Respuestas a “Cuentos sufís 1: Los tres filtros

  1. eva snijders junio 16, 2011 en 9:24 am

    Hola,

    Me hace mucha ilusión ver que uses este cuento para hablar del periodismo y su código ético. Como Storyteller, la primera pregunta que me hago antes de escoger una historia que contar es ¿cuál es mi verdadera intención?

    Un abrazo,
    Eva

  2. Pingback:Mensajes positivos « lapulgaylalocomotora

  3. lapulgaylalocomotora junio 16, 2011 en 1:19 pm

    Es una alegoría preciosa, todos los que la escuchan (o la leen) sienten la necesidad de reflexionar sobre ella. No solo en términos políticos, también la aplican a su ámbito personal. Gracias por el préstamo a traición, Eva.

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